
Las ojas cafés de los árboles torcidos, casi extintos en este Puerto, comunican un poema:
"¿Dónde te has ido amor mío, mi amante, mi ser especial?, ya el vino no tiene ese sabor a frutas,ya la noche no es tan estrellada, no hay cometas o luces fuera de este mundo. ¿Dónde estás Principe, caminante, solitario y nocturno?"
Es verdad, el Otoño se va a regañadientes, y el Invierno llega a gobernar basado en su frio silencioso, casi eterno.
Miro mis zapatos y continuo mi camino, tengo mis manos en los bolsillos de mi abrigo, para así evadir el frío de esta tarde, y me pregunto ¿Por que las hojas están tan triztes hoy?